II
Una cálida sensación apoderándose del cuerpo, cavilaciones entre la inconsciencia. La sensación de un asfixiante vacío, aplastante, más aun por no saber el por qué de él…un sentimiento de soledad y abandono, cargando estos sentimientos por largo tiempo, siendo arrastradas, la ignorancia de la vida.
Vagos recuerdos de lo que es o lo que fue, siempre acompañados de un dolor intenso en el pecho; ahogante…sonrisas cálidas y aun así impregnadas de soledad y cinismo, abrazos amorosos apáticos e indiferentes, besos dulces tan amargos como traicioneros, tanta luz como sombras, amor como odio, comprensión tanto desprecio, frialdad así como hogueras mas afables que esas sonrisas, aquellos abrazos, esos besos, todo ese amor y comprensión.
Despertar cada mañana recordando hasta en sueños ese vacío en la memoria, esa incertidumbre, esa exclusiva desesperación por no conocer la realidad, anhelando saber la verdad… - ¿cómo llegue aquí?..., ¿qué hice para terminar así? - , preguntas incesantes que no dejan de agobiar una frágil mente, bombardeando el sistema, -¿Qué son estas sensaciones que ya son parte de mi?... ¿cómo llegue a tal grado, como logre a asimilarlas como un factor más de mi existencia?.. ¿Podre volver a ser lo que era antes…eso que desconozco?... - un inmenso deseo de descifrar toda una maraña de remembranzas difusas, imágenes fragmentadas…algo que se encuentra oculto, esperando por ser descubierto, por que sea recordado…y al mismo tiempo un miedo paralizante - que llega a recorrer la columna vertebral desde la nuca hasta la espalda baja - dando la impresión de estar siendo estudiado, de arriba abajo, cada rincón…, una mirada acechando amenazadora, unos ojos tan frívolos y alarmantes cuan no ha visto nunca en la vida, sin cabida al desacierto, pues nunca se podrían olvidar… cientos y mas sensaciones de temor al pretender excavar en busca de tiempos pasados, memorias corrompidas y putrefactas…aah!...siendo capaz de entregar toda la vida por un solo recuerdo completo…y así llegar a descodificar ese momento clave.
Aun después de dar incontables vueltas durante largas estaciones a esta cuestión nunca lograr comprender…es increíblemente exasperante, alimento para la desesperación, …si todos magnifican, glorifican y creen en esa figura efímera y fraudulenta de su dios…- ¿donde está él…donde esta cuando más lo necesito…cuando siento que el mundo bajo mis pies se derrumba poco a poco sin posibilidad a restaurarlo y salvarme a mí mismo…donde se halla que no cuenta con un exiguo momento para virar su mirada y percibir todo el temor y dolor que turban mi camino -… sin aparentes signos de repuesta se cae en la cuenta… ¿para que permanecer encomendado a lo inexistente?, ¿para que creer en lo hipotético, irreal e ilusorio?, liberándose de las cadenas las cuales no se recuerda haber sido atado, jurando no creer en nadie, ya que nadie lo salvara del vacío sin memoria en el que se ha hundido…intentando rebuscar la repuesta solo…la cual nunca se encontró, registrando cada recodo de esa mente, examinando cada escondrijo, repasando una y otra vez los fragmentos de la vida olvidada a los cuales se tiene acceso, intentos inútiles y desgastadores…rendido y agobiado, sin ninguna esperanza desertando…pero aun así creando una razón, una excusa para aminorar la inquietud que carcome desde dentro… -¿para que buscar algo que pudo no a ver existido realmente?... eso, seguramente escondida en mi mente solo una insignificante y monótona vida, sin matices ni impulsos, si…tal vez una pérdida de tiempo.-
A veces la pregunta… - ¿Qué me queda? -... ni siquiera el privilegio de la duda, eso duda...ni eso queda… hasta donde se ha llegado… perdiendo los impulsos para continuar…ahora completamente rodeado de personas sumidas en su mundo; esas que charlan en voz alta incontables horas con su subconsciente, aquellas recelosas hasta con su sombra, y otras más, encantadas por compartir su vida con muchas más conciencias. - ¿Qué más da si este es mi lugar o no? - El resignamiento a pasar un largo tiempo encerrado, viendo pasar los días en una enorme sala, repulsivamente blanca, para alguien que se ha acostumbrado a la obscuridad desde su despertar.
- ¿Qué más da si comienzo a odiarme a mí mismo?... ¿Si veo todo color rosa?... ¿Comenzando a disfrutar de esas charlas a voz alta conmigo mismo?...después de todo… ¿no es eso lo que hago ahora? ...¿Cuánto odio podre almacenar?... ¿Por cuánto mis pupilas soportaran hasta volverse indiferentes?... Dime tu, al que tanto odio… ¿Podre hacerlo? … -
Despertando pesadamente todas las mañanas…arrastrando la vida, dispuesto a que sea pisoteada y corrompida… la nada es lo que abraza…, como primer pensamiento el sufrir un repentino e inesperado accidente que logre la libertad de esa pesadilla y aunque el deseo tenga la fuerza de lo poco que queda, se es demasiado cobarde como para intervenir directamente: no…-no después de aquella noche donde todo comenzó-…donde se está dispuesto a que la vida se vaya por la coladera; ya no hay el valor de volver a sentir ese pedazo de cristal que descaradamente mostraba lo que en realidad se es, como la palma de una parca mano lentamente quedaba inerte, palideciendo gradualmente en el suelo, viendo correr ríos carmesí impregnados con ese olor oxido que se agolpa de lleno en la nariz, impidiendo respirar, causando una repulsión que solo se puede lograr a si mismo… ese miasma que aun hace erizar la piel… sintiendo y apreciando como es derramada la vida por las muñecas…deslizándose en los azulejos azul cobalto, como creando un laberinto en las hendiduras donde se unen los mosaicos, una sensación indescriptible… padeciendo un cosquilleo, seguido de un hormigueo en las venas vanas de tanto derramar el preciado plasma.
Resonando en las paredes, regresando del olvido una voz suave y pausada, alegre por una escena singular, ambiente impregnado de verdaderos sentimientos, la encarnación de un ferviente deseo, frivolidad desmesurada… - ¿Qué harás ahora?-
No hay comentarios:
Publicar un comentario